jueves, 23 de enero de 2014

Zucchini: Dulce y Salado



Después de casi dos años, ¡finalmente estoy de vuelta! Espero que esta vez pueda continuar sin interrupciones muy largas, pero muchas gracias por su paciencia ;)

Primero, unos cuantos anuncios:

(1) Aparentemente el blog de Rincón Repostero (las recetas antiguas) ya no aparece en la web. La verdad no tengo idea de lo que pasó pues ya hace tiempo que no tengo contacto con la gente de El Comercio, no sé si se cansaron de tenerlo ahí, si fue un error al actualizar la página web o qué, pero la verdad es que no importa pues yo tengo todas las recetas y fotos y las iré trasladando a este blog poco a poco, mi objetivo es pasar una receta por semana, en orden alfabético.

(2) Voy a hacer todo lo humanamente posible por publicar una receta nueva cada semana, puede ser dulce o salada, y si tengo tiempo haré un post 2x1 como esta semana… pero no se desesperen si una semana no publico. Como comprenderán, ¡mi vida no es solo escribir el blog! Si tengo una semana caótica o me voy de vacaciones, no habrá post, pero volveré…

(3) Resolveré dudas de cada receta solo hasta que publique el siguiente post, de lo contrario me paso la vida respondiendo… si tienen dudas después de pasados esos días, no duden en escribir a la página de Facebook, si no les respondo yo, estoy segura que alguien más de la comunidad les aclarará el problema.

(4) Por último, pero no lo menos importante, les recuerdo que cyber-bullying, trolling, etc, no son tolerados en este blog. Si una receta no les gusta, no les parece apropiada, nutritiva, decadente, importante, etc, etc, etc… ¡simplemente no la preparen! Yo publico acá lo que cocino en mi casa, nada más y nada menos. Sugerencias y críticas son bienvenidas siempre y cuando se hagan de forma educada, otros comentarios negativos serán eliminados. ¡Gracias!


Ahora sí, a lo más importante… Zucchini: Dulce y Salado.

Torrejitas de quinua y zucchini con ensalada de espárragos y tomate
 
La idea de buscar recetas variadas que lleven zucchini surgió de un año que se me ocurrió plantar zucchini en mi jardín (¡cuando tenía jardín!). La dichosa plantita creció como loca y todos los días cosechábamos y cosechábamos y ya no sabía qué más preparar con él. Mis pobres hijos ya estaban hartos del zucchini (por alguna razón nunca jamás se hartaron de la plantita de tomates…) así que se lo empecé a agregar rallado a todo lo que se me ocurrió para que se lo comieran sin protestar. Un día tenía un poco de quinua que me había sobrado del día anterior y buscando en internet encontré una receta de unas “hamburguesas de quinua”… la receta no quedó mal, pero le hice unos retoques y de esta forma nos gustaron más. Mi hijo menor es medio vegetariano y no muy fanático de la carne en general y estás torrejitas son una excelente forma de incluir más proteínas en su dieta.

Estoy acompañando la receta con una fresca ensalada de espárragos y tomatitos, pero puedes servirlas con otra ensalada, o solas. Puedes servirlas como entrada, o como plato principal para una comida ligera. ¡Espero que te gusten!

Para unas 15-18 torrejitas medianas vas a necesitar:

1 cebolla roja chica o ½ mediana
1 diente de ajo
1 cucharada de aceite de tu preferencia (que sea apropiado para freír)
1 taza de caldo de pollo, de verduras, o simplemente agua
½ taza de quinua cruda bien lavada y escurrida
1 cucharadas de perejil o culantro picado (o albahaca, hierbas mixtas, etc)
250 gramos de zucchini (esta cantidad es aproximada, la receta “perdona” si pones un poco más o un poco menos)
2 huevos
½ a 1 taza de queso rallado (yo utilicé mozzarella)
½ a 1 taza de panko, pan rallado, o avena tostada
Sal y pimienta al gusto
Páprika, comino, ajo, o el sazonador de tu preferencia
Un poco de aceite para freír

Nota: Si tuvieses quinua ya cocida, puedes reemplazar la quinua cruda, cebolla, ajo, caldo y aceite por 1 taza de quinua cocida ya sazonada. Omite los pasos 1 al 3 y continúa con la receta.

Preparación:
Cebolla picada




1. Pica la cebolla y el ajo (puedes utilizar una prensa para ajos, o una cucharadita de ajo molido también).



Cebolla y ajo sofrito





2. En una olla chica calienta el aceite a fuego medio y sofríe la cebolla y el ajo hasta que la cebolla se ponga pálida, cuidando que el ajo no se queme. Agrega el caldo o agua y lleva a hervir.





 

Caldo y quinua
 


3. Cuando el caldo hierva, agrega la quinua cruda y mezcla bien. Cuando hierva otra vez, baja el fuego  y tapa la olla. Cocina hasta que el caldo casi haya desaparecido (debe tomar unos 15-20 min) y agrega una pizca de sal al gusto.





Agrega el perejil o culantro picado



4. Cuando la quinua este cocida (pruébala, debe estar suave pero no mazacotuda), agrega el perejil o culantro picado. Retira del fuego, mezcla bien y vierte la quinua en un recipiente grande.







 
Zucchini




5. Ralla los zucchinis. Yo utilicé tres pequeños. Los zucchinis grandes tienden a ser más fibrosos, así que te recomiendo comprarlos cuando aún están pequeños. Agrégalos a la quinua.







 
Zucchinis, quinua, huevos, y aderezo
 



6. Agrega también los huevos, y sazona a tu gusto. Yo utilicé un poco más de ajo, páprika, sal y pimienta.









Mezcla lista
7. Agrega el queso a tu gusto. Yo utilicé 1 taza, pero puedes reducir esta cantidad si prefieres. Mezcla bien.

8. Agrega poco a poco el panko, pan molido, o avena tostada. La cantidad que vas a necesitar dependerá de que tan húmedo estaba el zucchini, que tanto queso pusiste, etc, así que agrega de a pocos y mezcla hasta que no veas líquido en la mezcla y puedas formar “bolitas” de masa entre tus dedos sin que se pegue o se desarmen.




9. Calienta un poco de aceite (solo lo necesario para que no se peguen a la sartén), y fríe por porciones de aproximadamente 1-2 cucharadas. No las hagas muy grandes pues como son delicadas pueden desarmarse al voltearlas. Fríe por ambos lados hasta que estén ligeramente doradas. Repite hasta terminar la mezcla.


Yo serví las mías con una ensalada muy sencilla. Para la ensalada utilicé:

1 atado de espárragos (unos 12-14 espárragos grandes)
1 taza de tomatitos cherry (puedes utilizar 2-3 tomates grandes)
1 cucharadas de culantro picado (puedes utilizar perejil, albahaca, hierbas mixtas, etc)
Jugo de limón, aceite de oliva, sal y pimienta al gusto (puedes utilizar el aliño de tu preferencia)

Espárragos cortados

1. Retira el extremo fibroso de los espárragos (la parte blanquecina), y corta lo demás en trozos de 2-3 cm de largo.
 
2. Cocínalos al vapor. Cuando estén “al dente” (suaves pero aún verdes brillantes y sin desmoronarse), enjuágalos rápidamente con agua bien fría y déjalos escurrir. Puedes agregar un chorrito de limón o vinagre al agua de cocción para preservar el color, pero esto no es necesario si tienes cuidado de enjuagarlos en agua fría en cuanto estén cocidos.



Tomatitos




3. Corta los tomatitos por la mitad, o los tomates grandes en trozos pequeños.










 4. Mezcla los espárragos, tomates, hierbas aromáticas, y aliña a tu gusto.

Ensalada de espárragos y tomatitos
 
¡Provecho!

Y ahora, a lo que sé que muchos están esperando… nada de ensaladitas, torrejitas saludables… ¿dónde está el postre? Bueno, les diré que si bien este es un queque y puede contar como postre, es bastante “saludable” también. Yo lo preparo con frecuencia para las loncheras, el desayuno o lonche. Y tiene la ventaja de ser muy fácil de congelar y descongelar, así que puedes preparar un montón e ir sacándolo de la congeladora conforme lo necesites. Puedes prepararlo en un molde para queque grande, pequeño, o incluso como muffins. La receta rinde dos moldes rectangulares de 10 cm x 25 cm, unos 5 o 6 moldes rectangulares de 4 cm x 10 cm, o aproximadamente 20 muffins.

Queque de zucchini y manzana
 
Antes de que alguien se queje porque sólo doy algunas cantidades en volumen y no en peso… esta receta perdona un montón, así que no es necesario pesar los ingredientes, con que los midas bien por volumen, basta.

Vas a necesitar:

1 ½ tazas de harina sin preparar
1 ½ tazas de harina integral (puedes reemplazarla por harina sin preparar)
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de bicarbonato de soda
1 cucharadita de polvo de hornear
1 cucharada de canela en polvo
3 huevos
½ taza de yogurt natural
½ taza de aceite vegetal (el de tu preferencia)
1/3 taza de azúcar blanca
1/3 taza de azúcar rubia
1 cucharada de esencia de vainilla
½ kg de zucchini rallado (aproximadamente 1.5 a 2 tazas)
 ½ kg de manzana rallada (aproximadamente 1.5 a 2 tazas)
1 taza de arándanos secos o pasas (opcional)

Ingredientes secos

Preparación:

 

1. Engrasar y enharinar muy bien el o los molde(s) que vayas a utilizar, o colocar pirotines en un molde para muffins. Precalentar el horno a 180ºC (350ºF).

2. En un recipiente grande, combina harina, sal, bicarbonato, polvo de hornear, y canela. Reserva a un lado.




 

Ingredientes húmedos batidos
 

3. En otro recipiente, bate ligeramente los huevos (con batidor de mano, no es necesario ensuciar la batidora) con el yogurt, aceite, azúcar, y vainilla. Mezcla muy bien.





 


Con zucchini, manzana, y arándanos




4. Agrega el zucchini, la manzana rallada, y los arándanos o pasas. Mezcla muy bien.



 


 
Mezcla lista



5. Vierte la mezcla de zucchini sobre los ingredientes secos que reservaste en el paso 2.

6. Con movimientos “envolventes”, mezcla hasta que no se vea harina seca. No exageres o el queque saldrá seco.






En el molde




7. Vierte en el o los molde(s) que preparaste en el paso 1. Yo estoy preparando unos mini-queques.







Enfriando en la rejilla

 8. Lleva al horno precalentado y hornea hasta que un cuchillo o palito introducido en el centro del queque o muffin salga limpio. El tiempo de cocción dependerá del tamaño del molde. Para un molde convencional rectangular, esto toma unos 55 a 65 minutos por lo general. Para un molde como el que yo utilicé, el tiempo de cocción suele ser de 30 a 40 minutos. Para muffins usualmente 18 a 22 minutos. También depende de tu horno, así que te recomiendo que cuando hayan pasado ¾ partes de la cocción estimada, verifiques con un palito o cuchillo y luego vuelvas a mirar cada 5 (para muffins) a 10 minutos (para queques) hasta que conozcas bien el horno.

9. Cuando esté cocido, retira del horno inmediatamente. Dejar enfriar dentro del molde (de preferencia sobre una rejilla) por unos 10 minutos, desmolda y termina de enfriar en la rejilla. 



 ¡Espero que te guste!









Rescatado del blog antiguo: ALFAJORES



Mi abuelita Luz era experta preparando alfajores... siempre se los encargaban para cumpleaños, bautizos, primeras comuniones, matrimonios, en fin, para cualquier ocasión especial. Los hacía muy ricos, del tipo que les das una mordida y prácticamente se deshacen en la boca. Lamentablemente, ¡nunca me dio su receta! Así que pasé años probando distintas combinaciones de los mismos ingredientes básicos: harina, maicena, mantequilla y azúcar en polvo, en un intento por replicar los que preparaba mi abuelita.

Alfajores
 
Un día, mi amigo Guillermo -el mismo que me dio la receta del Tres Leches de su tía-, me comentó que había preparado alfajores siguiendo la receta de esa misma tía repostera, así que decidí pedírsela y probarla. ¡Quedé encantada! La masa es muy fácil de trabajar -no como la de algunas recetas que probé ¡que eran un parto para estirar!- y el resultado es suave y delicioso. Además, probando y probando logré modificarla para preparar alfajorcitos de harina utilizando el mismo procedimiento, para aquellos a los que les gusta un alfajor más firme.

Acá les traigo esas dos recetas: la versión original de la tía de mi amigo Guillermo y la versión modificada para preparar alfajorcitos de harina. También les presento un procedimiento muy simple para preparar manjar blanco, para aquellos que no tienen acceso a comprarlo ya listo, o simplemente quieren preparar todo en casa.

Nota: si bien las recetas que doy son para alfajores y manjar blanco "básicos", puedes darles distintos sabores. Simplemente agrega ralladura de limón o naranja, esencia de vainilla, almendras, anís o lo que prefieras a la masa de los alfajores para tener galletitas diferentes. Así mismo, puedes preparar un "manjar de chocolate" siguiendo el procedimiento para el fudge en el post de la Torta de Chocolate,  preparar un manjar de lúcuma mezclando el manjar blanco con pulpa de lúcuma deshidratada (la rehidratas con la misma cantidad de líquido y la dejas reposar una media hora), o un manjar de chirimoya mezclando el manjar blanco con pulpa de chirimoya licuada o picada muy chiquita.

¡Acá van las recetas! Espero que te gusten.

Ingredientes para los alfajores de maicena:
1 1/2 tazas (165 gramos) de maicena
1 1/2 tazas (165 gramos) de harina sin preparar*
1 1/2 cucharaditas (7.2 gramos) de polvo de hornear*
3/4 cucharadita (4.2 gramos) de sal*
1/4 cucharadita (1.2 gramos) de bicarbonato de soda*
6 cucharadas (42 gramos) de azúcar en polvo (azúcar impalpable)
1 taza (225 gramos) de mantequilla sin sal (si utilizas mantequilla con sal, omite la sal de la receta)
Manjar blanco para rellenar

*Puedes reemplazar la harina sin preparar más polvo de hornear, sal y bicarbonato de soda por 1 1/2 tazas de harina preparada.

Ingredientes para los alfajores de harina:
2 1/4 tazas (250 gramos) de harina (de preferencia sin preparar)
6 cucharadas (42 gramos) de azúcar en polvo (azúcar impalpable)
1 taza (225 gramos) de mantequilla sin sal (si utilizas mantequilla con sal, omite la sal de la receta)
Manjar blanco para rellenar

Opcional: si gustas puedes utilizar coco rallado para colocar en el borde de los alfajores y azúcar impalpable para espolvorearlos.

Preparación: la preparación es la misma para los dos tipos de alfajores

Ingredientes secos cernidos
1. Precalienta el horno a 150ºC (aproximadamente 300ºF) y coloca la rejilla lo más centrada posible dentro del horno. Cubre una lata para hacer galletas con papel manteca, cobertura de silicona o engrásala bien. Si utilizas una de teflón no es necesario engrasarla. 

2. Cierne juntos los ingredientes secos, es decir todo menos la mantequilla (y el manjar blanco, ¡obvio!).



Con mantequilla en cubos


 3. Agrega la mantequilla cortada en cubos dentro de la mezcla de ingredientes secos. No tiene que estar derretida pero tampoco muy dura, lo mejor es tenerla a temperatura ambiente o meterla unos 5 a 10 segundos en el microondas para ablandarla, ¡cuidado no la vayas a derretir!



 

Con batidora
4. Si tuvieses batidora, bate a la velocidad mínima (para que no te salga una nube de harina) hasta que se incorpore toda la mantequilla. Te va a parecer que nunca se va a formar, pero sigue y verás que si sale. Sabrás que está lista cuando se empiezan a formar bolitas de masa y se despegan del recipiente. Si no tuvieses batidora, puedes utilizar un tenedor. Va a tomar más tiempo pero es la forma tradicional de preparar los alfajores.



Se debe ver así cuando está casi lista
5. Cuando la masa se empiece a despegar y forme bolitas como del tamaño de una canica, voltéala sobre una superficie limpia, ligeramente enharinada. Puede ser el repostero de la cocina, una mesa o una tabla de picar limpia (¡no esa que huele a cebollas, por favor!). Presiónala con los dedos hasta formar una bola. La bola debe ser muy fácil de formar, si no se forma con facilidad, le falta batir o mezclar con el tenedor.

Termina de amasar con las manos


Masa estirada


 6. Estira la masa con un rodillo ligeramente enharinado. Si tu superficie de trabajo no es muy grande, puedes hacerlo por partes. El grosor usual de los alfajores es de 3 a 4 mm, pero realmente depende del gusto de cada quién, así que estíralos a tu gusto.



  
Alfajores en la placa
7. Corta los alfajores en la forma que prefieras, utilizando cortador para galletas o el borde de un vaso.

8. Coloca los alfajores en la placa, lata o bandeja para galletas que preparaste en el paso 1. No van a crecer mucho así que puedes ponerlos bien juntos.



Alfajores perforados
 9. Si no quieres que se inflen, perfóralos con un tenedor. Este paso es opcional, como verás en las fotos, yo perforé los de maicena pero no los de harina.
 
10. Hornéalos unos 15 a 20 minutos. Como siempre, el tiempo de horneado depende de tu horno y tu gusto. A mí me gustan los de maicena bien blanquitos y los de harina un poco doraditos, así que yo dejé los de maicena 15 minutos y los de harina 18 minutos. 

Alfajores enfriando
11. Una vez listos, sácalos del horno y déjalos enfriar en la lata unos 10 minutos. Lo más recomendable es utilizar 2 latas, así mientras una está en el horno acomodas los alfajores en la segunda y luego mientras horneas la segunda pueden enfriar en la primera unos 10 minutos y luego vuelves a empezar con la masa que quede.




12. Sácalos con cuidado de la lata, no deberían pegarse si la preparaste correctamente. Déjalos enfriar por completo antes de rellenarlos.

13. Una vez fríos, rellénalos a tu gusto. Hay gente que prefiere una capa gigante de manjar blanco y otros solo una capa muy delgada, así que la cantidad de manjar blanco que necesitas va a variar. Para darte una idea, por cada receta yo utilicé una lata de manjar blanco (preparado en la forma que indico a continuación). Si gustas puedes esparcir más manjar blanco en el borde y rodar los alfajores sobre coco rallado. Para darles un toque final, espolvoréalos con azúcar en polvo.

Alfajores listos
 
Nota: Si no vas a rellenarlas inmediatamente, puedes guardar las tapitas de alfajores en un recipiente hermético hasta por una semana.

Preparación del manjar blanco:
Hay dos formas básicas de preparar manjar blanco en casa. La primera es muy similar a la que utilicé para el fudge en el post de la Torta de Chocolate, con la diferencia de que no lleva cocoa, solamente se colocan en la olla 1 lata de leche evaporada y 1 lata de leche condensada y se mueven constantemente hasta que espese. La segunda, que les traigo en este post, es para mí la más simple y es la que casi siempre utilizo. Solamente necesitas 1 lata de leche condensada por cada lata de manjar blanco que quieras preparar. Como toma tiempo, recomiendo preparar más de una lata a la vez. Las latas de manjar blanco que no abras puedes guardarlas hasta que las necesites siempre y cuando no te pases de la fecha de expiración que originalmente tenía la lata de leche condensada.

1. Retira la etiqueta de las latas de leche condensada (más que nada para que no tengas pedazos de papel flotando en la olla).
2. Coloca las latas de leche condensada en una olla bien grande. Si tuvieses una rejilla, utilízala, pero no es imprescindible.
3. Llena la olla con agua caliente hasta cubrir las latas por lo menos 5 cm por encima de la tapa de la lata. Es muy importante que el agua cubra las latas o puedes generar un accidente en tu cocina.
4. Tapa bien la olla y lleva a fuego moderado/fuerte hasta que empiece a hervir. Hierve por lo menos 1 hora y media (45 minutos si utilizaras una olla a presión). Es fundamental que el agua SIEMPRE tape las latas... si NO estás utilizando olla a presión, de rato en rato abre la olla y si se está secando demasiado y el agua ya no cubre las latas, agrégale CON CUIDADO más agua hirviendo.
5. Una vez pasada la hora y media, apaga la hornilla y deja la olla descansando hasta que el agua se enfríe lo suficiente como para sacar las latas sin quemarte. Pásalas por agua fría. Abre las latas cuando estén COMPLETAMENTE frías y solamente abre las que vayas a utilizar en ese momento.

Mis alfajores miden aproximadamente 4 cm de diámetro y me salieron 45 a 50 (es decir 90 a 100 tapitas) con cada una de las recetas. Puedes prepararlos del tamaño que prefieras e incluso preparar un alfajor gigante como los que venden en algunas pastelerías. También puedes hacer la mitad de la receta si no quieres tantos o duplicarla si quieres preparar más cantidad ¡Espero que te animes a probarlos!