martes, 14 de febrero de 2012

¡Feliz Día de la Amistad! :)

Galletas de San Valentín


Acá les va un post rapidito (¡antes que alguno de mis enanos se despierte de la siesta y me deje posteando a medias!). Son unas galletas muy fáciles y rápidas que preparé ayer con mi hijito mayor para llevar a su nido por San Valentín. Puedes utilizar el mismo tipo de decoración con otros colores y otros moldes, para distintas ocasiones. ¡Espero que te gusten!





 A mi me salieron exactamente 35 corazones (miden aproximadamente 6 cm de lado). La cantidad de galletas va a depender del molde que utilices para cortarlas.

Para la masa vas a necesitar:
2 tazas (220 gramos) de harina sin preparar
3/4 taza ( 175 gramos) de mantequilla sin sal, bien fría y cortada en cubitos
2/3 taza (130 gramos) de azúcar blanca
1 yema de huevo (guarda la clara para otro postre, como el bizcochuelo de claras)

Para decorarlas vas a necesitar:
1/4 taza (50 gramos) de azúcar blanca
Unas gotitas de colorante para alimentos rojo o rosado
2 tazas (220 gramos) de azúcar en polvo (impalpable)
2 a 3 cucharadas de jugo de limón colado

¡Manos a la obra!

1. Coloca la mantequilla y harina en el recipiente de la batidora (también puedes utilizar un procesador de alimentos).
Mantequilla y harina en el recipiente de la batidora
 2. Bate hasta que se desmenuce la mantequilla y la mezcla parezca pan rallado, como se muestra en la siguiente foto:
Mantequilla y harina en punto de "pan rallado"
 3. Agrega el azúcar y la yema de huevo
Incorporando el azúcar y la yema de huevo
 4. Bate hasta que se empiece a formar una bola de masa, raspando los lados del recipiente cuando sea necesario. Es normal que aún se vea un poco seca, ¡no caigas en la tentación de agregarle algún líquido!
La masa se empieza a formar.
 5. Coloca la masa en una superficie de trabajo ligeramente enharinada. Amasa hasta que le masa sea suave y uniforme y puedas formar una bola. Coloca la bola en una bolsa de plástico, ciérrala bien y refrigérala por lo menos 30 minutos. Puedes refrigerarla más tiempo o incluso congelarla hasta por tres meses.
Bola de masa
 6. Mientras la masa se enfría, prepara el azúcar coloreada. Simplemente coloca el 1/4 de taza de azúcar blanca en un recipiente, agrega unas gotitas de colorante y mezcla con una cuchara hasta que obtengas el color que quieras. Para estas galletas yo decidí dejar unas zonas más claras y otras más oscuras.
Azúcar coloreada
 7. Cuando la masa esté lista, precalienta el horno a 180ºC (aproximadamente 350ºF) y cubre dos bandejas para horno con papel manteca o cobertor de silicona. Estira la masa en una superficie ligeramente enharinada hasta que llegue al espesor que prefieras. Esta masa no tiene nada de levadura así que las galletas salen del horno con exactamente el mismo espesor que tenían cuando las cortaste. Si la masa está muy dura y difícil del estirar, déjala unos minutos a temperatura ambiente. Si por el contrario, está pegajosa, vuelve a meterla a la refrigeradora unos minutos más.

Estira la masa
 8. Corta las galletas y con cuidado colócalas en la bandeja para galletas.
Galletas listas para ir al horno
 9. Hornea unos 10 minutos, o hasta que las galletas a penas se empiecen a dorar en los bordes. Recuerda que si tus galletas son muy delgaditas, se van a hornear más rápido y si son muy gruesas van a demorarse más tiempo en el horno. Déjalas enfriar unos 15 minutos en la bandeja y luego transfiérelas a una rejilla para que se enfríen por completo antes de decorarlas.
Galletas recién salidas del horno
 10. Mientras las galletas se enfrían, prepara el glaseado. Simplemente mezcla el azúcar en polvo con el jugo de limón. Agrega el jugo poco a poco hasta que la consistencia sea uniforme pero lo suficientemente espesa para esparcir el glaseado con un cuchillo o espátula. Si está demasiado aguado añade más azúcar, si está muy espeso, agrega un poco más de jugo.






 11. Una vez que las galletas estén completamente frías, esparce el glaseado con una espátula o cuchillo, dejando un pequeño borde.
Esparce el glaseado dejando un borde
 12. Pasa el borde de la galleta por el azúcar coloreada, dejando que "toque" un poquito del glaseado.
Borde de azúcar coloreada
 13. Repite el procedimiento con las demás galletas. Déjalas secar por lo menos 1 hora antes de empacarlas, para asegurarte que el glaseado está completamente seco y no se van a pegar.
Galletas de San Valentín
 ¡Listo! ;)
¡Feliz Día de la Amistad!


martes, 31 de enero de 2012

¡Pan casero!

 Esta es una de esas recetas que llevo años (¡sin exagerar!) buscando. He probado muchísimas: de libros, web sites, blogs, programas de cocina, etc... sin que me convencieran del todo. Finalmente, creo que encontré la receta "perfecta", al menos para mi gusto y el de mi familia. Es bastante simple, no requiere herramientas especializadas, tiene pocos ingredientes y puedo prepararla sin pasarme todo el día en la cocina. ¡Y la textura del pan es finalmente, la que yo esperaba! La encontré en esta página, les recomiendo que la lean si les interesa aprender un poco más sobre la teoría y práctica de preparar diversos tipos de panes (la página está en inglés). En este post les voy a dar una versión "resumida", con las técnicas que me resultaron mejores a mi.


¡Espero que te guste!
Panes campesinos

La versión que yo preparé rinde dos panes campesinos (o dos baguettes) grandes, de aproximadamente 750 gramos cada uno. Si prefieres, puedes darle otras formas a la masa, e incluso preparar pancitos individuales. Solo recuerda que si preparas panes más pequeños, el tiempo de horneado va a variar, así que mira tu horno de vez en cuando hasta que sepas cuanto tiempo toma.





Primero debes preparar un pre-fermento o "poolish" y luego agregar el resto de los ingredientes, así que voy a darte dos listas separadas. Este tipo de pan es muy sensible a variaciones en el contenido de humedad de la masa, así que te recomiendo que uses una balanza y una taza de medida lo más precisa que puedas para medir harina y agua. Ahora sí, ¡manos a la obra!

Ingredientes para el pre-fermento o poolish:
285 gramos de harina para preparar pan*
285 mL de agua a temperatura ambiente
1/4 cucharadita (0.78 gramos) de levadura seca activa

Ingredientes para la masa:
Todo el pre-fermento que vas a preparar
570 gramos de harina para preparar pan*
270 mL de agua a temperatura ambiente
1 cucharada (22 gramos) de sal
2 cucharaditas (6.22 gramos) de levadura seca activa

*Esta harina tiene más proteína que la harina convencional (harina sin preparar), lo que hace que el pan quede con mejor textura. Si no la consiguieras puedes utilizar harina sin preparar, pero no quedará exactamente igual.

Preparación del pre-fermento o poolish: Te recomiendo que lo prepares la noche anterior y lo dejes reposar toda la noche.

1. Coloca todos los ingredientes del pre-fermento en un recipiente grande.
Harina, agua y levadura para el pre-fermento
 2. Mezcla bien hasta formar una masa pegajosa. Cubre el recipiente con plástico y déjalo reposar a temperatura ambiente hasta el día siguiente (8 a 12 horas).
Pre-fermento antes de reposar
 3. Al día siguiente debe verse así:
Pre-fermento listo para usar
Preparación del pan: Una vez que tu pre-fermento se ha activado y se ve como en la foto anterior, puedes continuar. Si tu pre-fermento no se activó, la levadura está pasada. Bota el pre-fermento y empieza otra vez con levadura más fresca. No vale la pena continuar si el pre-fermento no se activó, o el pan nunca crecerá.


4. En otro recipiente grande (el de la batidora si vas a utilizar los ganchos para amasar el pan), disuelve el agua y la levadura de la masa.

Agua y levadura para la masa
 5. Agrega el pre-fermento activo, la harina para la masa y la sal.
Pre-fermento activo e ingredientes para la masa
 6. Mezcla lo mejor que puedas con una cuchara de madera. Se va a ver un poco seco, pero es normal. Deja reposar la masa 20 minutos antes de amasarla.
Pre-fermento activo e ingredientes para la masa una vez mezclados
 7. Amasa hasta que se forme una masa elástica, y ligeramente pegajosa. Puedes utilizar los ganchos de la batidora (5 a 7 minutos a velocidad media) o hacerlo a mano (10 a 15 minutos). La masa debe despegarse sola de las paredes del recipiente si la estás amasando con la batidora, o de tus manos si lo estás haciendo a mano. No agregues más harina, ¡ni siquiera en la mesa!.
Masa elástica y ligeramente pegajosa
 8. Forma una bola, cubre el recipiente con plástico y deja reposar la masa 45 minutos a temperatura ambiente.
Bola de masa después del primer amasado
 9. La masa se va a inflar ligeramente. Colócala sobre la superficie de trabajo sin enharinar, y sigue los siguientes pasos (mira las fotos): primero aplástala con cuidado (la idea es reventar las burbujas grandes, pero sin "matar" a las chiquitas o el pan quedará muy denso), luego forma un rollo, y finalmente enrolla en la otra dirección para formar nuevamente una bola. Regresa la masa al recipiente, cubre el recipiente con plástico y deja reposar nuevamente por 45 minutos.
Masa después del primer fermento de 45 minutos
Masa en la superficie de trabajo. OJO: No hay harina en la superficie
Aplastando la masa
Formando un rollo
Enrollando en la otra dirección para formar una bola
Masa nuevamente en el recipiente
 10. Luego de los siguientes 45 minutos, la masa debe haber crecido considerablemente. Repite el procedimiento del paso 9, y deja reposar la masa otros 45 minutos.
Masa después del segundo fermento de 45 minutos
11. Repite el procedimiento del paso 9, pero esta vez deja reposar a la masa solamente 30 minutos.

12. Repite el procedimiento del paso 9, pero esta vez no coloques la masa en el recipiente al terminar, sino déjala reposar en la superficie de trabajo, por solamente 10 minutos.
Masa reposando en la superficie de trabajo
 13. Luego de 10 minutos, corta la masa en las porciones que necesites. Yo la corto por la mitad, para formar dos panes campesinos de aproximadamente 750 gramos cada uno. Cubre la masa con un secador limpio y seco y deja reposar 10 minutos.
Masa cortada en porciones
 14. Luego de 10 minutos, dale forma a los panes. Para los panes campesinos que yo preparé, debes formar bolas lo más esféricas posibles. Estira bien la masa en la superficie y "esconde" la costura en la parte inferior. Repite cuantas veces sea necesario hasta que la masa se vea lo más lisa y estirada posible. ¡Esto es lo que va a garantizar que al salir del horno sigan siendo "bolas" y no se hayan convertido en pizzas! Trabaja con cuidado para no romper las burbujas de la masa o te va a quedar con cráteres. Si tus esferas parecen más la superficie de la Luna que un globo bien inflado, cúbrelas nuevamente, espera 10 minutos para que se relaje la masa y vuelve a intentar. Coloca las esferas en una lata para horno. Cubre con un secador y dales un ligero "baño" con una botella atomizadora llena de agua (o salpica agua sobre el secador). Deja reposar 45 minutos.
Esferas de masa
 15. Pasados los 45 minutos, las esferas deben haber crecido bastante. En este momento, calienta el horno a 225ºC (aproximadamente 440ºF). Coloca dos rejillas: en la que va al medio vas a colocar los panes, en la de más abajo coloca un pirex grande con agua. Es importante que haya humedad en el horno para que el pan dore y salga crocante.
Pan casi listo para ir al horno
 16. Una vez que el horno esté caliente, hazle unos cortes a los panes, utilizando un cuchillo bien afilado. Puedes hacer el "diseño" que prefieras. Inmediatamente, mete los panes al horno, y con cuidado salpica los panes y las paredes interiores del horno con agua, utilizando la botella con atomizador. ¡No te vayas a quemar! Hornea por 16 minutos, gira la bandeja para que se cocinen uniformemente y hornea otros 16 minutos.
Panes listos para ir al horno
 17. Saca los panes del horno y transfiérelos a una rejilla para que la base no se ponga blanda. ¡Listo!
Panes en la rejilla

Como todo pan "simple", el resultado es mucho más rico recién salido del horno, pero una vez frío lo puedes congelar hasta por 2-3 meses o guardar en un recipiente o bolsa hermética hasta por una semana. Solamente calienta lo que vayas a consumir o córtalo en rebanadas y prepara tostadas. En mi casa lo comemos tal cual, lo utilizamos para preparar "paninis", o para comer en el desayuno con mantequilla saladita y una buena mermelada. ¡Provecho!

jueves, 26 de enero de 2012

En vivo y en directo: Croissants - Día 3

Croissants
 
¡Listo! Finalmente llegamos a la última fase de los croissants :). Antes de empezar asegúrate que has preparado la masa según las instrucciones que encontrarás aquí y que la has dejado reposar en la refrigeradora hasta el día siguiente. Además, mide la superficie de trabajo donde piensas estirar la masa. La masa final va a medir aproximadamente 110 cm, así que necesitas una mesa o repostero más largo que eso para poder trabajar con comodidad.





 ¡Manos a la obra!

1. Saca la masa de la refrigeradora. Notarás que se ha inflado ligeramente. Presiónala suavemente con el rodillo para "despertarla".

Masa previamente preparada
 2. Coloca la masa de modo que la parte más larga de tu superficie de trabajo sea paralela a los bordes "abiertos" de la masa doblada, y los bordes "doblados" queden a la derecha e izquierda. Estírala con el rodillo hasta que mida aproximadamente 110 cm de largo y por lo menos 20 cm de ancho (lo más probable es que te quede más ancha que esto). Si durante el proceso de estirado notas que la masa se empieza a poner "terca" y no quiere estirarse más (y se empieza a encoger cuando la estiras), dóblala en tres, métela a la refrigeradora unos 5 a 10 minutos, sácala, ábrela y vuelve a intentar. El frío ayuda a relajar la masa. Puedes repetir este procedimiento cuantas veces sea necesario. Si se empezara a pegar a la mesa y notas que se hacen "pliegues", levanta la masa con cuidado y espolvorea un poco de harina. Estira con cuidado para que no se rompa.
Masa estirada
 3. Utilizando un cuchillo y una cinta métrica (¡limpia!) o una regla de madera, corta los bordes sobrantes de modo que te quede una tira de aproximadamente 100 cm x 20 cm. Reserva las sobras a un lado.

Tira de 100 x 20 cm
 4. Utilizando el cuchillo y la cinta métrica, marca la parte superior de la tira de masa. Marca cada 12.5 cm empezando por la esquina superior izquierda. En total tendrás 7 marcas.

Marcas cada 12.5 cm en la parte superior de la tira de masa
 5. Repite el procedimiento en la parte inferior de la tira de masa, pero esta vez mide primero aproximadamente 6.25 cm, y luego cada 12.5 cm. Tendrás 8 marcas en total.
Marcas en la parte inferior de la tira de mas
 6. Une la esquina superior izquierda con la primera marca de la parte inferior, formando una línea diagonal. Corta por esta línea utilizando el cuchillo. Repite el procedimiento con las demás marcas, moviendo la cinta métrica hacia la derecha, como se muestra en la foto.
Primer corte hacia la derecha
Cortes hacia la derecha
 7. Repite el procedimiento pero esta vez empezando por la esquina superior derecha, de modo que formes triángulos alargados. Te deben quedar 15 triángulos y unos pedazos sobrantes.

Primer corte hacia la izquierda
Triángulos de masa
8. Has un cortecito de 1 a 1.5 cm de largo en el centro del lado más corto de cada triángulo. Este corte ayuda a que el croissant retenga su forma de media luna al hornearse.
Cortes en el lado más corto de cada triángulo
 9. Estira ligeramente cada triángulo, de modo que mida aproximadamente 25 cm de largo. Y colócalo con el lado más corto hacia ti. Sujeta cada lado del corte que hiciste con una mano y enrolla hasta que la punta del triángulo quede justo debajo del croissant. Une las "patitas" del croissant (se van a abrir un poco al inflarse pero esto ayuda a mantener la forma de media luna).

 Estirando y enrollando cada triángulo

10. Coloca los croissants en una bandeja para horno cubierta con silicona o papel manteca. No pongas muchos en la misma bandeja pues debes dejar espacio para que crezcan sin pegarse unos a otros.
Croissants antes de crecer
 11. Prepara un baño de huevo batiendo un huevo con una cucharadita de agua hasta que quede uniforme. Pincela los croissants con una capa y guarda el resto del baño en la refrigeradora pues lo vas a necesitar otra vez. Deja reposar los croissants en un lugar tibio y lejos de corrientes de aire hasta que se inflen (no van a duplicar su tamaño, pero si crecer un poco) y al agitar la bandeja se "muevan" como gelatina. Esto va a tomar entre 1.5 y 3 horas dependiendo de la temperatura de tu cocina.
Croissants después de crecer
12. Cuando veas que los croissants ya se han inflado bastante y se empiezan a ver medio transparentes, precalienta el horno a 205ºC. Una vez que se terminen de inflar, pincélalos nuevamente con el baño de huevo y mételos al horno. Hornea 10 minutos, gira la bandeja para que se horneen uniformemente y continua horneando por 8 a 10 minutos más. Si vieras que se empiezan a dorar más de lo que quieres, cubre la bandeja con papel aluminio (platina).

13. Una vez cocidos, retíralos del horno y dejalos enfriar sobre una rejilla por unos 10 a 15 minutos antes de servirlos.

Tips:
  • Si necesitas recalentarlos, hornéalos a 180ºC por unos minutos.
  • Para congelarlos, espera que se enfríen por completo y envuélvelos en papel aluminio o plástico y mételos en la congeladora. Duran 1 a 2 meses. Para recalentarlos, simplemente mételos al horno a 180ºC por 10 a 15 minutos.
  • Para preparar "pain au chocolat" o croissants de chocolate, agrega trocitos de chocolate de buena calidad (amargo o semi-amargo de preferencia) antes de enrollarlos, o corta la masa en rectángulos y coloca el chocolate en una o dos tiras dentro del rectángulo (eso es lo que yo hago con las tiras que me sobran al cortar la masa en el paso 3).
  • Para preparar croissants de jamón y queso, agrega una lámina de jamón y una lámina de queso antes de enrollarlo.
  • Para preparar croissants de almendras, agrega pasta de almendras antes de enrollarlo.
¡Espero que te guste y te animes a preparar algunos! Toma tiempo... ¡pero vale la pena el esfuerzo! ;)